Novios que mienten para que su pareja no se enfade

Uno de los venenos más tóxicos para cualquier relación amorosa son las mentiras. Las mentiras son sinónimo de falta de confianza y se supone en que en una pareja ambos integrantes deben compartir un sentimiento mutuo de lealtad. La sinceridad y la confianza son unos de los pilares de la relación y por ello cuando se debilitan suelen darse muchos problemas entre las personas.

La sinceridad no es solo una muestra de respeto y de aprecio hacia la pareja, es además una forma de indicarle cuanto se le valora y cuanto se confía en él, pero si bien es cierto uno como individuo puede asegurarse de siempre hablar con la verdad a la pareja, no hay forma de controlar las actitudes de tu compañero o compañera por lo que es muy común verse involucrado en una relación atacada por mentiras en la que uno mismo sea el engañado.

Las mentiras se pueden clasificar según ciertos niveles de gravedad, si les haces seguimiento podrás detectar infidelidades de tu pareja, siendo las más inofensivas las llamadas mentiras piadosas. Mientras que mentiras grandes pueden estar relacionadas a infidelidades y situaciones más graves en las cuales no existe ningún tipo de justificación, las mentiras piadosas ya son capaces de generar discusión. Algunas personas deciden mentirle a sus parejas con cosas pequeñas pero con la justificación de hacerlo para evitar problemas mayores. Son personas que piensan que mentir sutilmente vale la pena cuando no se trata de algo realmente importante, sobre todo cuando el resultado de la mentira es aliviar tensión, estrés y preocupación innecesaria a la pareja.

Son muchos los casos de parejas que mienten sutilmente a su compañero o compañera escudándose en las preocupaciones excesivas que este último suele tener ante cosas realmente sin importancia, y en esos casos el hecho puede no ser tan cuestionable, pero también hay quienes lo hacen simplemente por impulsividad. Se trata de una actitud compulsiva que suele estar originada en trastornos psicológicos o quizás simplemente una crianza deficiente en dicho aspecto.

También están los que se sienten obligados a mentir para evitar problemas grandes con su pareja al estar involucrados en una relación una persona complicada, desconfiada y controladora. Se puede decir que la actitud mentirosa en ellos está motivada por las reacciones típicas de su pareja. Ejemplo de ello son los chicos que mienten a sus parejas al asegurar no tener amigas, motivados por una novia en extremo celosa o aquellos que ocultan el dinero que gastan en la compra de artículos si poseer una pareja tacaña.

El hecho es que, sea cual sea el caso, las mentiras de este estilo pueden comenzar como algo inofensivo e incluso benevolente, pero con el tiempo suelen volverse parte del día a día con la pareja, trayendo consigo más problemas que verdaderas soluciones. Una relación dominada por mentiras, por muy pequeñas que se crea que sean, está condenada a fracasar, pues en el amor entre pareja siempre debe existir comprensión y confianza plena.

Lo mejor siempre será mantenerse con la verdad por delante con tu pareja, y para ello lo que puedes hacer es practicarlo tú y darle la confianza a tu pareja para que se sienta que puede ser sincero contigo. Si ya el problema existe y es difícil de controlar, algo de terapia de pareja e incluso una visita al psicólogo puede ser muy favorable, sobre todo si el origen del problema es como mencionamos antes, algo relacionado a un trastorno. Pero lo que nunca se debe hacer es aceptar este tipo de condición y acostumbrarse a vivir con las mentiras, pues tarde o temprano empezaran a aparecer muchos conflictos muy difíciles de manejar.

Deja una respuesta